Pocas veces antes, la gestión del gobernador José Alperovich fue tan austera para proyectar los gastos y los recursos que se usarán en un año calendario. El proyecto que el Poder Ejecutivo elevó a la Legislatura para su tratamiento contempla, para 2013, un nivel de erogaciones en línea con la inflación que calculan algunas entidades privadas: una suba del 22% anual respecto de lo estimado originalmente para este ejercicio.
El año que viene será un período de bajos compromisos por el endeudamiento público y en el que Alperovich pondrá todas sus fichas para apuntalar la recaudación de la Dirección General de Rentas que, como sucedió este año, permite compensar cualquier baja en los ingresos por transferencias coparticipables. Así, de los $ 16.980 millones estimados como total de recursos, $ 4.385 millones los generará la provincia a través del cobro de impuestos. Según la iniciativa oficial el resto de los ingresos se completa de la siguiente manera:
• Las transferencias nacionales alcanzarán los $ 9.624 millones. Eso es lo que está pautado en el presupuesto nacional 2013, de inminente sanción por parte de la Cámara de Diputados.
• Por aportes del Estado nacional se prevé una partida global de $ 1.330 millones.
• Los recursos de capital, a su vez, serán de $ 1.640 millones.
La previsión oficial de austeridad se observa en el resultado previsto para el ejercicio 2013: un superávit de $ 63 millones, con un nivel de gastos totales que ascenderá a $ 16.917 millones.
Una fotografía
Las proyecciones efectuadas por el Gobierno provincial toman como parámetros las pautas macroeconómicas esperadas por la administración de la presidenta Cristina Fernández, es decir, una inflación anual del 11,2%, con un nivel de crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI) del 4,4%. El tipo de cambio esperado es de $ 5,10 por cada dólar.
Si bien los detalles del proyecto de Presupuesto Provincial 2013 serán conocidos en los próximos días, desde la Casa de Gobierno se informó que la planta de personal ocupada se mantuvo en torno de los 70.000 agentes, y que el gasto en Personal (salarios) tendrá un impacto financiero de las negociaciones encaradas durante este período. Aún no se estableció cuánto es el incremento estimado en las remuneraciones que propondrá Alperovich en las próximas paritarias.
El incremento de las otras erogaciones, según el Ministerio de Economía, responde particularmente a las transferencias automáticas a municipios y comunas rurales, a los programas financiados con aportes nacionales -que se espera que sean generosos para afrontar el año electoral- y a los ajustes por inflación. En este punto, el gasto corriente crecerá a un ritmo del 25,5%, como la inflación calculada por los bloques opositores del Congreso Nacional.
En 2013, Alperovich no tendrá demasiadas presiones por los compromisos para honrar la deuda pública, estimada en $ 4.000 millones. Para el año que viene tiene previsto el pago de unos $ 200 millones en concepto de amortización del endeudamiento, la mitad de lo que ejecutará este año. A su vez, los intereses caerán un 87,6% respecto de lo pautado para el ejercicio vigente (ver "Cómo gasta..."). El año de gracia otorgado por el Gobierno nacional, el principal acreedor de Tucumán, le permitirá a Alperovich transitar sin grandes sobresaltos financieros el camino a las urnas para la renovación parcial de bancas en el Congreso Nacional.
En el camino hacia el equilibrio fiscal, el Poder Ejecutivo tendrá que resolver qué hará con los bonos de Conversión y Saneamiento de Empréstitos Públicos (Consadep), en sus dos series dolarizadas. En principio, se mantendrá el fondo de reserva para atender los vencimientos, aunque aún el Palacio de Hacienda de la Nación nada ha dicho acerca de la posibilidad de un rescate anticipado de esos títulos públicos. Alperovich no cargará sobre sus espaldas la mochila del endeudamiento, al menos en 2014. Todo un alivio para sus aspiraciones políticas futuras.